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Cazalla de la Sierra -
La
vivienda fue reformada en los años 70
Una mansión con
memoria histórica
La historia de Cazalla de la
Sierra acompaña desde el primer día el devenir de la Casa de Cristina.
Cada recoveco de esta vivienda , que se alquila a los turistas, esconde
retazos del pasado de este pueble de la Sierra Norte: desde los muebles
antiguos de sus salones y sus cinco dormitorios hasta su ubicación en el
municipio tienen algo que contar a sus visitantes.
Los actuales propietarios adquirieron tres casas en los años 70 y
decidieron restaurarlas con la idea de reunir los requisitos necesario
para hospedar a los turistas. Esta remodelación consistió en unificar las
tres viviendas en una sola, pero respetando en la medida de lo posible el
estado original de los inmuebles. Pese a esta reforma, los dueños aún
conservan piezas de la historia de las casas, como una noria para amasar
que sirve para recordar que el edificio albergó en su día una panadería.
Asimismo, anteriormente también fue una fábrica de aguardiente.
Además de la historia del edificio está la de su entorno. A escasos metros
está la Plaza del Concejo, lugar donde existió una posada que recibió, en
el verano de 1730, la visita del rey Felipe V.
Aparte de su extenso legado, la Casa de Cristina destaca por ser un lugar
acogedor y útil para celebrar reuniones de amigos. Los turistas pueden
alquilar para un fin de semana y por 500 euros la casa, que tiene una
capacidad de 12 personas. El alojamiento consta de cinco dormitorios, tres
cuartos de baño y tres salones, de los cuales uno de ellos tiene chimenea.
La Casa de Cristina no sólo se queda en estos detalles, sino que amplía su
oferta con un estudio, una bodega en la que se puede jugar al ping pong y
una piscina, que se ubica en un lugar que antes se destinaba a animales.
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